Mujer, cabellos de acero,
ojos de mármol celeste,
labios rosados. Otoño!
Cuerpo discreto.
Cabellos infinitos,
apuntando y rasgando
el centro mismo de la tierra.
A ese brillo de otoño,
como ganarle una caricia?
Ojos admirados
por cualquier razón,
celestes riendo,
celestes pensando,
celestes de silencio,
celestes del agua.
Labios en armonía
de colores y atracción,
dando paso a cada frase
que entrega tu garganta.
Y para comenzar, tu cuerpo,
que se mueve disfrazado,
pantalón de tela blanca,
chaquetilla negra,
gigantes pendientes de bronce,
el saxófono clavado en tu pecho.
Tu cuerpo vestido,
con una eterna y violenta sonrisa.
15 octubre 1985
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario