Los pregones del viento,
acarrean abrazos de lavandas,
perfume mediterraneo,
de la mano al oro perdido del desierto.
Lastimando su galope ahogado,
avanza el viento
entre la aspera piedra
y soberbias espinas.
Pero igual camina el viento,
renco y frío,
como el perro huerfano,
cansado, inquieto y partido en mil.
Golpea de nuevo el viento
a las puertas de tu rostro.
No te elude y tampoco te atrapa.
Solo tu piel curtida
parece empaquetar aquel perfume.
Se enreda en tus anillos,
una misteriosa hilacha del viento.
Pretendes cerrar tu puño
y la nada, fugaz, se burla.
Festeja una calurosa estrella.
Un viejo árbol agita sus brazos verdes.
También sonríe, poderoso,
como un brujo de madera.
Sopla, galopa, serpentea, gira y se calma.
Renace, sube, avanza, baja, continua y cae.
Espeso, suave, dulce, rudo, cortante y fresco.
Es el viento del sur visitando amigos!
Repleto de recuerdos trota su cadena.
Una viña, cinco rocas, tres montañas,
verde claro, verde oscuro y fuerte nieve.
Ínfimos puentes del hombre,
ríos lentos y un tenaz lago,
firme el maíz y pajaros del trigo...
Recuerdos que se encajan en tus ojos,
mientras silba hacia el norte
el viento del sur.
13 febrero 1985
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1 comentario:
Que te lleve el viento del 2009 por senderos de luz y campos de paz, nos guia la misma brisa hermano!
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