jueves, 11 de diciembre de 2008

Muero y fugo

Con mis espaldas encorvadas,
apunto al atigrado cielo jaspeado.
Le apunto de día y a su centro.
Me desgasto a cada hora
y me muero en cada paso.

Me acerco a la frontera,
por mas que no distinga el rumbo.
Cada jornada me despoja,
del resto de aire de niño,
que guardo en un bolsillo.

Vivo a tientas y olfateo
una tumba a veinte pasos.
La flor que me llena de vida,
cuando me sopla, burlona,
su perfume,
se adueña de mis luces.

Hago un imaginario vuelo
y me escapo de la tierra.
Sacudo apenas mis plumas
y me enjuago con las nubes.

26 de Julio 1985

No hay comentarios: