El lucero barre la lluvia
y el ocaso de hoy.
Quisiera que una estrella
camine por tus surcos.
Quisiera que la luna
se esconda entre tus uñas.
El día no quiere morir,
tiene un reloj sin corazón
sobre el muro de raras palabras.
Mezclo horas con tu imagen
y tu no percibes mis días.
Distingo el cristal de tu silueta
y vuelo.
03 mayo 1984
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3 comentarios:
tu lluvia de mayo, mi lluvia de noviembre...la lluvia es hermosa todos los meses...
Me encantó tu lluvia...
Un abrazo
Precioso,romántico y sutíl poema...Me ha gustado tu forma de escribir,
seguiré visitándote...
Besos
Angy
Mmmmm! Que d'admiratrices charmantes!
Et méritées, bien sûr!
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