Acunado en gajos secos de nubes,
has bebido de ese fresco rocío de cristal
y te has embriagado transparente
en interminables jardines,
jardines de tiernos y violentos colores.
Rodando en esos suelos de ensueños,
has despertado a mil grillos silenciosos
y te has burlado de sus ojos.
Has impuesto rumbos impensados
a mariposas endormidas.
Has aturdido a las estrellas
con tus penas vestidas de gris
y has alegrado al universo solitario
con tibias antorchas de carnaval.
Y qué han murmurado las nubes
al verte serpenteando en sus desiertos?
Tal vez aplaudieron,
tu amor hacia la vida, hacia la paz.
... y te apresaron las nubes
y bailaste con ellas.
Te enamoraste de la luna
y te ensegueciste con el sol.
Viajaste en el lomo de cometas
y caíste en asteroides,
con estrellitas navegando
por el centro de tus venas.
Silencio...
... y un corazón de alcancía tienes
para granizos y nieves.
Te has apoderado del cielo
y te refrescas con sus lluvias.
Abril 1986
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